Cuando la capa de transporte haya construido un túnel seguro para transmitir información entre los dos sistemas, el servidor le dirá al cliente de los diferentes métodos de autenticación soportados, tales como el uso de firmas privadas codificadas con claves o la inserción de una contraseña. El cliente entonces intentará autenticarse ante el servidor mediante el uso de cualquiera de los métodos soportados.
Los servidores y clientes SSH se pueden configurar para permitir varios tipos de autenticación, lo cual le concede a cada lado la cantidad óptima de control. El servidor podrá decidir qué métodos de encriptación soportará basado en su pauta de seguridad; el cliente puede elegir el orden en que intentará utilizar los métodos de autenticación entre las opciones a disposición.