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Mainframes: la GE 225 y el nacimiento de BASIC

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El auge de la industria de la computación empezó después de la Segunda Guerra Mundial. El director de General Electric no quería entrar a ese mercado, pero un pequeño equipo de empleados rebeldes rompió las reglas para incursionar en secreto. Y así diseñaron la GE 225. Fue un avance importantísimo en el campo de la ingeniería, que permitió que la computación pasara de ser un nicho de mercado, a convertirse en la corriente principal que abrió paso a la industria de la tecnología que conocemos hoy en día.

Antes de que las mainframes empezaran a desarrollarse con propósitos generales, las computadoras se utilizaban para una sola función. William Ocasio recuerda que las primeras computadoras especializadas de General Electric, las ERMA, permitieron que los bancos pudieran procesar miles de transacciones al día. John Joseph nos cuenta que algunos de los empleados importantes de GE engañaron al director de la empresa para poder crear un departamento de computación. Tomas Kellner explica que el trabajo que realizaron dio como resultado una máquina revolucionaria: la GE 225. Y Joy Lisi Rankin nos relata que los ingenieros de la Universidad de Dartmouth adaptaron la GE 225 para agregar la función del tiempo compartido, y la utilizaron para crear BASIC; ambos logros permitieron que la informática se volviera más accesible.

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00:05 - Presentadora

Vamos a regresar el tiempo unas cuantas décadas. Vamos a remontarnos a finales de los años 40, principios de los 50. En ese entonces, solo había un nombre importante en el mundo de las computadoras: IBM. Le decían Blancanieves. Y las demás empresas de tecnología, que eran mucho más pequeñas, eran los siete enanitos. Uno de ellos era General Electric, que a veces fabricaba computadoras por encargo, pero nunca las producía para todo el mercado.

00:32 - Presentadora

Las computadoras de uso general eran territorio de IBM, que era el segundo mayor cliente de General Electric, después del gobierno de los Estados Unidos. IBM frecuentemente le compraba válvulas electrónicas, motores, transformadores e interruptores, y el presidente de General Electric, Ralph Cordiner, quería que todo se quedara como estaba. Sin embargo, de vez en cuando, algún jefe de departamento de General Electric redactaba un plan de negocios que se inclinaba tímidamente hacia el negocio informático, y cuando el documento llegaba a la oficina del presidente para su aprobación final, Cordiner lo rechazaba de inmediato con un “no” rotundo y sus iniciales “RJC” garabateadas en la primera página, nada más y nada menos que con un lápiz color naranja.

01:19 - Presentadora

De hecho, en los 13 años de Cordiner como presidente y director ejecutivo, General Electric no cambió ni un poco su postura. Las investigaciones mostraban que las computadoras eran el segmento de más rápido crecimiento de la industria electrónica, pero si los empleados presentaban algún proyecto de esa naturaleza, se exponían a la furia de Cordiner. Sin embargo, algunos empleados rebeldes vieron la oportunidad de diseñar una computadora mainframe y no lograban quitarse la idea de la cabeza. No se imaginaban que esa computadora salvaría a la industria bancaria, le abriría paso al sector del tiempo compartido en informática y daría lugar a un nuevo lenguaje de programación. La temporada pasada escuchamos cómo John Kemeny y Thomas Kurtz crearon BASIC en la Universidad de Dartmouth, y aprendimos que es un lenguaje interpretado, lo cual significa que exigía demasiados recursos para poder funcionar en las primeras computadoras. Es un ejemplo de una muy buena idea que tuvo que esperar que apareciera el hardware que pudiera ponerla en práctica. Y ese hardware fue la GE 225. En este episodio vamos a abordar la historia poco conocida de una mainframe que estuvo a punto de no ver la luz del día. Era del tamaño de una habitación, y fue el punto de partida de cosas maravillosas; inspiró a algunos visionarios y héroes de la línea de comandos como Steve Wozniak y Bill Gates para que iniciaran la revolución de las computadoras personales. Su desarrollo sigue siendo significativo hasta el día de hoy. Esto es Command Line Heroes en español, un podcast original de Red Hat. Cuarta temporada: El hardware.

03:05 - Voz 1

Al señor Adams le resulta muy útil su nueva cuenta corriente. En lugar de ir a cobrar el dinero directamente al Banco Nacional, la empresa lo hace a través de su propio banco. Al igual que muchos otros bancos, envía sus cheques al Banco de la Reserva Federal para cobrarlos. Y el Banco de la Reserva Federal tiene que procesar miles de cheques de cientos de bancos en un solo día.

03:29 - Presentadora

En 1947, todos los cheques tenían que pasar por un banco para poder depositarlos, así que un ejército de empleados bancarios trabajaba innumerables horas para lograr procesarlos. La economía de posguerra iba viento en popa, pero eso significaba que los bancos se ahogaban en un mar de papeles. Tenían que cerrar sus puertas al público a las dos de la tarde para tener tiempo de llenar los libros de contabilidad a mano, y aún así el trabajo se atrasaba. Se necesitaba con urgencia una computadora rápida y poderosa para poder seguirle el paso a los negocios. En Bank of America tenían millones de cheques que procesar al día. Vamos a escuchar a William Ocasio, profesor de la Escuela de Administración Kellogg de la Universidad Northwestern.

04:12 - Will Ocasio

¿Podrían imaginarse la industria bancaria sin computadoras? Era un sector que generaba mucho papeleo, sobre todo en el caso de Bank of America, con todas las sucursales que tenía. Había un montón de información que necesitaban ver, comunicar y procesar rápidamente. Era fundamental para una empresa de ese tamaño. Y yo creo que se dieron cuenta de que las computadoras eran el futuro.

04:39 - Presentadora

En 1950, Bank of America contrató al Instituto de Investigación de Stanford para que buscara la forma de automatizar el procesamiento de los cheques. A los investigadores les llevó cinco años diseñar un prototipo, al que llamaron “Máquina de registro electrónico y contabilidad, o ERMA. La computadora tenía más de 300 mil metros de cableado, 8 mil válvulas electrónicas, y pesaba unas 25 toneladas. Tenía la capacidad de procesar 50 mil transacciones al día.

05:11 - Presentadora

En Bank of America estaban ansiosos por empezar a producir la ERMA de inmediato. Así que hicieron una licitación para que los fabricantes de artículos electrónicos presentaran sus propuestas. Por supuesto, todo el mundo se imaginó que la ganadora sería la especialista en máquinas de negocios: la mismísima Blancanieves, o sea, IBM. Doc Baker era vicepresidente del Departamento de electrónica de General Electric, y sabía que su jefe, Cordiner, no quería poner el pie en el territorio de IBM. Tenía claro que las computadoras estaban vedadas, pero cuando se enteró de la licitación de Bank of America, vio una oportunidad que no quería perderse. Fue a ver a Barney Oldfield, gerente del laboratorio de microondas de General Electric en Palo Alto, California, que era la oficina más cercana al Instituto de Investigación de Stanford, y le hizo una propuesta. Vamos a escuchar a John Joseph, profesor adjunto de Estrategia en la Universidad de California, en Irvine.

06:09 - John Joseph

Estamos hablando de alguien con una personalidad de emprendedor, muy exitoso y competitivo en General Electric; un gerente y hombre de negocios muy hábil, que vio una oportunidad increíble para que creciera el departamento.

06:27 - Presentadora

Con ayuda de Oldfield, Baker logró convencer a su jefe, Cordiner, de que el encargo de Bank of America sería un sistema de control de procesos para fines especiales, no una computadora para fines generales, es decir, no era algo que fuera a molestar a IBM. Le aseguró que General Electric no se iba a meter en la industria de las computadoras.

06:45 - John Joseph

Yo creo que Cordiner cedió porque les puso una condición. Les dijo: “Solo este contrato. No quiero que nos metamos en el mercado de las computadoras comerciales generales. Solo nos vamos a presentar a esta oferta específicamente, así que, bueno, inténtenlo”. Así que les dio luz verde.

07:08 - Presentadora

Cordiner los dejó seguir adelante con la licitación, porque estaba seguro de que de todos modos no ganarían el contrato. Esto les permitiría dar rienda suelta a su creatividad durante un tiempo. Oldfield entregó la oferta en persona en la oficina del banco en San Francisco y se puso a esperar.

07:26 - Presentadora

Para sorpresa de todos, IBM se retiró de la carrera y, más aún, la oferta de General Electric quedó en primer lugar. Bank of America le adjudicó el contrato. No ganó ninguno de los demás fabricantes de tecnología, sino el competidor menos pensado. Contra todo pronóstico, General Electric obtuvo el contrato multimillonario. El 9 de abril de 1956, la junta directiva de Bank of America aceptó la oferta de General Electric. Baker firmó un contrato de 31 millones de dólares sin consultar a su jefe, Cordiner. El proyecto imposible se estaba haciendo realidad. Lo que Oldfield necesitaba ahora era un lugar para fabricar las ERMA. ¡Ah!, y... bueno, un verdadero departamento de computación.

08:19 - John Joseph

Bueno, pues ahora había que empezar a diseñar todo. Para empezar, montaron un departamento de computación. Suena obvio, pero no es fácil montar un departamento en una empresa grande. Oldfield logró reunir tanto a las personas como los recursos necesarios para poder crear un departamento en General Electric. Eso ya era toda una hazaña.

08:46 - Presentadora

Barney Oldfield se convirtió en gerente general del nuevo departamento de computación de General Electric, y lo organizó con la misma estructura de otro de sus departamentos, el de Sistemas Militares, en que se fabricaban computadoras con propósitos específicos. Así podrían competir entre ellos, y no con IBM.

09:06 - Presentadora

Así, el nuevo departamento de computación podría funcionar sin la estricta vigilancia de los directivos de la empresa. De cierta forma, el estilo de gestión descentralizado de General Electric era ideal para una operación furtiva como esta. Mientras los departamentos dieran ganancias, realmente no había mucha supervisión. Nadie iba a saber lo que estaba pasando.

09:26 - John Joseph

En ese entonces, para ganar terreno dentro de General Electric, había que salir a buscar oportunidades de crecimiento, porque no se usaba la planificación empresarial. Oldfield era... ambicioso (se ríe), y se dio cuenta de que estaba frente a una gran oportunidad. Y creo que metió en eso a la compañía con pura fuerza de voluntad, porque era un paso enorme.

09:59 - Presentadora

El mayor desafío era dónde ubicar la planta de fabricación. Hasta ese momento, el grupo de Palo Alto había dado por sentado que se iban a mudar a un parque industrial de Stanford, pero California tenía leyes laborales estrictas e impuestos altos. Así que no se podía. General Electric eligió Phoenix, en el estado vecino de Arizona. Tal vez no era el mejor lugar para atraer a los ingenieros en computación que tenían experiencia, pero tenía una ventaja importante.

10:26 - John Joseph

Digamos que la ventaja de estar en Phoenix era que estarían muy lejos de General Electric. La sede estaba en la ciudad de Nueva York en esa época, y yo creo que la distancia permitió que… no los vigilara la alta gerencia durante un tiempo, para que pudieran ponerse en marcha y empezar a funcionar, porque la verdad es que había mucho dinero en juego. Así pudieron desarrollar su proyecto a escondidas y lejos de Cordiner.

10:55 - Presentadora

Oldfield logró formar un equipo de muy buenos ingenieros en Phoenix. Bob Johnson, George Snively, Gene Evans y George Jacobi, entre otros. John Pivoden estaba a cargo del hardware. Henry Harold diseñaba la lógica. Y Jay Levinthal era el arquitecto de sistemas. El equipo estaba enclaustrado en medio de la nada, pero lo increíble es que todos se llevaban muy bien. Estaban a la altura de la tarea de diseñar la ERMA a escondidas, y se lo tomaban con cierto sentido del humor, lo cual le hacía bien al grupo. Encontramos una vieja sátira que actuaba el equipo, a la que pusieron por título “Las fronteras del progreso”, y creo que nos muestra cómo veían las cosas. Escuchemos un fragmento.

11:39 - Voz 2

Bueno, estamos aquí en Phoenix.

11:41 - Voz 3

Muy bien, ya por fin llegaron. Bienvenidos al departamento de computación.

11:45 - Grupo

¿Al departamento de qué?

11:46 - Voz 3

Al departamento de computación.

11:47 - Voz 4

Y qué es una computadora?

11:49 - Voz 3

Ah, es como una turbina con luces de Navidad que toca música.

11:53 - Voz 5

Es como una máquina de sumar muy rápida.

11:56 - Voz 2

Pero no vamos a tener que usar una en Contabilidad, ¿o sí?

11:58 - Voz 3

No, pero vamos a tener que darle una a Van para que juegue y haga como que la estamos usando.

12:01 - Voz 4

Eh... ¿qué es una computadora?

12:08 - Presentadora

Para Bank of America, una computadora era una cosa que podría manejar 55 mil transacciones al día. También tenía que clasificar y distribuir cheques de todos los tamaños y condiciones. Tenía que actualizar las cuentas de los clientes y las operaciones de los saldos. Además, tenía que encontrar la forma de identificar los cheques. Y encima de todo, Bank of America no solo quería una, quería 36.

12:34 - Presentadora

Al principio del proceso, el equipo decidió que la versión de la ERMA de General Electric tendría transistores. En los años 50, los transistores eran más caros que las válvulas electrónicas, pero requerían menos espacio, y los conectores que necesitaban para acoplarse a las placas lógicas eran más sencillos. Así que en lugar de cada válvula electrónica y cada circuito biestable, se colocarían dos transistores, con algunas resistencias y condensadores adicionales para unificar todo. El otro cambio importante que se le hizo al prototipo original es que la ERMA ya no funcionaba con cableado en el circuito, sino con un programa almacenado en la memoria. Gracias a ello, su diseño era más sencillo y facilitaba las modificaciones posteriores. Dado que la mayoría de los desarrolladores de General Electric se dedicaba más bien al hardware, necesitaban conseguirse un programador. Eligieron a alguien que se había escapado de la Alemania nazi y había llegado a los Estados Unidos como refugiado poco antes. Se llamaba Joseph Weizenbaum.

13:34 - Presentadora

Weizenbaum había programado una computadora G-15 en una empresa llamada Bendix. Incluso había desarrollado un pseudolenguaje de programación de computadoras que se llamaba Intercom 100. Su experiencia bancaria se limitaba a cobrar sus propios cheques, y ahora iba a dirigir el equipo de microprogramación encargado de escribir un software que funcionara con el hardware de transistores. El equipo también programó todos los dispositivos periféricos, como los aparatos que procesan las solicitudes de cheques, y una cosa a la que le pusieron “lector de reconocimiento de caracteres de tinta magnética”. ¿Has visto la línea de números que está en la parte de abajo de los cheques? Eso es lo que lee el reconocimiento de caracteres de tinta magnética. Son tres conjuntos de números que identifican una cuenta bancaria, un número de ruta y un número de cheque; todavía aparecen en todos y cada uno de tus cheques, gracias al trabajo que Weizenbaum y su equipo realizaron en Phoenix.

14:28 - Presentadora

Voy a hacer un comentario al margen. Weizenbaum posteriormente sería considerado uno de los padres fundadores de la inteligencia artificial. El 28 de diciembre de 1958, casi tres años después de que General Electric ganara el contrato, la sucursal de Bank of America de San José en California, instaló la primera computadora ERMA. Solo podía manejar 100 transacciones al día, pero era un avance en la dirección correcta. El siguiente paso era lograr que procesara las 55 mil transacciones diarias que se necesitaban.

15:04 - Presentadora

Para marzo de ese año, el equipo no solo había terminado de ajustar la máquina para llegar a las 55 mil operaciones; también había agregado clasificadores e impresoras adicionales, gracias a lo cual el sistema lograría manejar 2 millones de transacciones al día en total. En Bank of America estaban encantados. El departamento de computación de Phoenix entregó 32 computadoras, que ahora se llamaban GE-100, y tenía más pedidos en proceso. Había llegado el momento de festejar.

15:32 - Will Ocasio

Bank of America invitó a Cordiner a la presentación de la computadora. Incluso invitó a Ronald Reagan, que trabajaba para General Electric como vocero de televisión, así que iba a ser un gran acontecimiento. Pero Cordiner llegó a la presentación y dijo: “Perdón, esto no es lo que yo autoricé”. Así que se puso furioso y decidió despedir a Barney Oldfield.

16:00 - Presentadora

¡Auch, despedido! El equipo de Phoenix había superado las expectativas, había hecho algo realmente extraordinario, y la recompensa que le daban al líder era echarlo. Pero eso no es todo. Cordiner también trasladó al jefe del departamento, Doc Baker. A su sucesor, Harold Strickland, no le interesaban para nada las computadoras. Al parecer, a Cordiner todavía le preocupaba molestar a IBM, así que le dio instrucciones a Strickland de mantener al grupo de las computadoras bajo control. Lo mismo le pidió a la persona que reemplazó a Oldfield, un hombre fiel a la empresa que se llamaba Claire Lasher. Cordiner ni se imaginaba que Lasher tenía su propio lado rebelde, y muy fuerte.

16:47 - Presentadora

El presidente de General Electric, Cordiner, quería salirse de la industria de las computadoras comerciales, en la que de hecho nunca había querido meterse. Quería que General Electric volviera a sus actividades habituales cuanto antes. Aceptó que se cumpliera con los pedidos que ya estaban en proceso, pero, en sus propias palabras: “Nada más”. Pero la cosa es que cuando los amigos banqueros de Cordiner comenzaron a llenarlo de elogios por la innovadora GE-100, cambió de opinión. Así que, bueno, les dio permiso de que siguieran jugando en su casita de juguete. La única restricción era: “No compitan a la par de IBM”.

17:24 - Presentadora

El fuerte de Claire Lasher era la publicidad. Se dio cuenta del enorme potencial de ventas de las computadoras de uso general y tomó prestada una idea de Oldfield. Desarrolló su propio plan: una línea de computadoras con dos propósitos, la serie 200. Serían computadoras que controlarían procesos específicos y tendrían un sistema de uso general. Claire llamó a su plan de negocios “La gran perspectiva”. Contrató más ingenieros para el equipo de Phoenix, y uno de ellos incluso había trabajado en las computadoras de control de procesos GE-312 y 412 en Nueva York. Se llamaba Arnold Spielberg, e iba a ser el líder del equipo.

18:05 - Presentadora

Después de revisar las especificaciones técnicas, Arnold pensó: “si cambiamos de lugar algunas cosas del hardware, podríamos fabricar una máquina de uso general muy competitiva”. Arnold agregó dispositivos periféricos como lectores de tarjetas, impresoras y lectores de cintas magnéticas. El prototipo de producción se terminó en solo cinco meses. Le pusieron GE-225. Un dato curioso es que Arnold Spielberg es el papá de Steven Spielberg. Yo quería saber más sobre el señor Spielberg y su papel en la creación de la máquina que los mandamases no querían, la GE-225, así que hablé con Tomas Kellner, director de comunicación empresarial de General Electric.

18:51 - Tomas Kelner

Bueno, Arnold diseñó la computadora con uno de sus compañeros, Chuck Prosper; la desarrollaron juntos. Lo interesante es que, a diferencia de las computadoras anteriores de General Electric, la GE-225 era una computadora comercial y, de hecho, tenía un sistema de almacenamiento, así que podía manejar la entrada y salida de datos.

19:15 - Presentadora

¿Cuáles son los avances tecnológicos de la GE-225 que se le pueden atribuir a Arnold?

19:21 - Tomas Kelner

Una cosa muy interesante es que la computadora tenía su propia memoria, así que podía registrar y emitir información. La memoria podía almacenar entre 8 mil y 16 mil palabras de 20 bits, y además tenía una memoria auxiliar con unas 32 mil palabras de 20 bits. En algunas de las computadoras en las que había trabajado Arnold, la función del software la desempeñaba el hardware, así que era muy difícil utilizarlas. Básicamente había que programarlas una vez al montarlas, y luego ya no podías cambiar nada. Esta computadora era diferente, porque podía almacenar datos.

19:58 - Presentadora

¿Cómo se veía la GE-225, a qué se parecía?

20:02 - Tomas Kelner

Bueno, la verdad, no parecía la gran tecnología. Más bien se parecía a un montón de cajas. Tenía cintas magnéticas que almacenaban la información. Tenía una terminal de entrada, una de salida, y aunque decían que era una computadora pequeña, llenaba todo el sótano.

20:26 - Presentadora

¿Cuáles eran sus características únicas, qué cosas hacía que ninguna otra computadora podía hacer?

20:30 - Tomas Kelner

Una de las nuevas características de las computadoras GE-225 era el tiempo compartido, es decir, la capacidad de que varios usuarios la utilizaran al mismo tiempo. Podías acceder a la computadora desde distintas terminales, varias terminales remotas, y eso les permitía a los usuarios trabajar en la computadora al mismo tiempo, escribir código al mismo tiempo... Hasta donde yo sé, esta función no estaba disponible en otras computadoras comerciales en ese momento.

20:58 - Presentadora

¿Y quiénes compraron la GE-225?¿Quiénes se volvieron clientes?

21:02 - Tomas Kelner

Bueno, obviamente General Electric las utilizó internamente, pero también las usaron varios bancos en Estados Unidos, e incluso los Cleveland Browns, que es un equipo de fútbol americano que las utilizó para administrar las ventas de las entradas de la temporada. Otra persona usó una de las computadoras para predecir una elección estatal, y aparentemente el pronóstico coincidió con los resultados. Parece que la gente estaba encantada con la computadora. Cordiner le dijo al equipo que se saliera del negocio de las computadoras en 18 meses, pero les tomó más tiempo, mucho más tiempo, debido al éxito de la GE-225.

21:43 - Presentadora

Voy a hacer una pausa para enfatizar que la GE-225 no solo era una solución para los bancos. ¿Se acuerdan de John Kemeny y Thomas Kurtz, los creadores de BASIC? Ese lenguaje de programación se creó en la GE-225. Y hay otro héroe de la línea de comandos que encontró un error en la programación de la GE-225.

22:03 - Presentadora

Y eso que todavía estaba en la preparatoria en ese entonces. Bueno, voy a dejar que lo cuente Tomas. ¿En qué sentido fue fundamental la GE-225 para el desarrollo de BASIC?

22:14 - Tomas Kelner

Una de las aplicaciones interesantes de la GE-225 es que los investigadores del área de computación de Dartmouth la usaron para desarrollar el lenguaje BASIC. Querían crear una herramienta que permitiera que los programadores trabajaran desde distintas terminales al mismo tiempo. Y esa herramienta fue, prácticamente, lo que terminó convirtiéndose en BASIC. Ahora, lo interesante de BASIC es que General Electric inmediatamente obtuvo la licencia de BASIC de Dartmouth y comenzó a usarlo internamente y a ofrecerlo con sus computadoras, que es como llegó hasta Steve Wozniak. Wozniak usaba una terminal que estaba conectada a la computadora GE-225 que ejecutaba BASIC, y se quedó tan embobado con ella que de hecho comenzó a escribir su primer software en esa terminal.

23:13 - Presentadora

Y cuando hablaste con Arnold, ¿se daba cuenta del impacto que había tenido en el mundo de la computación?

23:18 - Tomas Kelner

La entrevista con Arnold Spielberg fue increíble. Cuando hablé con él tenía 99 años.

23:23 - Presentadora

Vaya.

23:24 - John Joseph

Se acordaba de todo. Hablamos de internet. Me dijo que en ese entonces, en los años 60, pensaba mucho en las aplicaciones de las computadoras, pero no le pasaba por la cabeza que algún día todos estaríamos conectados, desde nuestros hogares y nuestros bolsillos, con esta red enorme que nos permite obtener información en un instante, y que permite que las aerolíneas controlen los aviones del cielo y que las empresas controlen las máquinas. Por una parte, siempre estuvo muy interesado en el desarrollo del campo. Pero también fue muy humilde y admitió que, en la década de los 60, él no podía predecir la manera en que iba a evolucionar esta industria.

24:12 - Presentadora

¿Y Steven Spielberg.? ¿Cómo crees que el trabajo de su papá influyó en su carrera?

24:18 - Tomas Kelner

Él se acuerda de que su papá lo llevó a visitar su oficina, que era la fábrica de General Electric en Phoenix, Arizona, donde vivían. Lo llevó, pero él no entendía nada. Dice que su papá trató de explicarle qué eran las computadoras y para qué servían. Pero me dijo… sus palabras textuales fueron: “Me estaba hablando en otro idioma”. Así que realmente no entendía nada. Entonces le pregunté a Arnold qué impresión tenía él. Y me dijo: “Pues sí, yo quería que estudiara ingeniería. Me hubiera gustado que le interesara la tecnología, pero a él lo que le gustaba eran las películas”.

25:00 - Voz 6

Así que esa fue la era de la electrónica para los bancos. Hoy en día, este sistema informático de tinta magnética hace posible el servicio bancario más rápido y eficiente del mundo. Con el tiempo, las aseguradoras, las tiendas departamentales y los servicios públicos empezaron a usar sistemas similares. De hecho, empezaron a utilizarse en cualquier parte en que el papeleo es problemático. Pero, ¿quién sabe? Tal vez, en el futuro se encuentre un método mejor para manejar el papeleo. De eso podemos estar seguros.

25:34 - Presentadora

Para 1962, la GE-225 estaba en plena producción. Después de su lanzamiento un año después, se convirtió rápidamente en un éxito de ventas para la compañía. No solo era rentable, sino que también le dio una gran reputación en el mundo empresarial. En los meses posteriores, Cordiner recibió mensajes de felicitación de todo el país, tanto que finalmente cambió de opinión sobre el negocio de las computadoras. Así que por fin reconoció formalmente al departamento de computación de General Electric.

26:13 - Presentadora

Pero volvamos a una cosa que Tomas mencionó en nuestra conversación, y que también mencionamos en el episodio de La revolución de C de la temporada pasada. En ese momento, General Electric no sabía que los programadores podían trabajar desde diferentes terminales al mismo tiempo (o sea, compartir el tiempo en la computadora). Solo se dieron cuenta cuando la Universidad de Dartmouth usó la GE-225 para desarrollar una herramienta que permitiera lograrlo. Cuando la Universidad de Dartmouth usó la GE-225 para desarrollar una herramienta que permitiera que los programadores trabajaran desde diferentes terminales al mismo tiempo (dicho de otro modo, compartir el tiempo en la computadora), General Electric no se había dado cuenta de que eso era posible.

26:38 - Joy Lisi Rankin

Dartmouth diseñó su sistema de tiempo compartido utilizando la GE-225 y una DATANET 30 de General Electric, pero General Electric nunca había pensado en esas máquinas para el tiempo compartido.

26:53 - Presentadora

Estamos escuchando a Joy Lisi Rankin, historiadora que se dedica a los temas de tecnología.

26:57 - Joy Lisi Rankin

La clave del tiempo compartido era que la computadora debía poder detener su propio reloj. A eso se refiere el tiempo compartido; no a que las personas compartan tiempo en la computadora, sino a que la computadora comparte su propio tiempo para procesar varias solicitudes informáticas, y el cuerpo docente y los estudiantes de la Universidad de Dartmouth tuvieron la idea de usar la DATANET 30, que era una computadora de comunicación de General Electric, para que administrara el reloj y el tiempo junto con la 225.

27:32 - Presentadora

Como las mainframes eran tan caras en la década de 1960, la forma más eficiente de usarlas era ejecutar programas por lotes. Alguien escribía un programa, hacía perforar las tarjetas para ejecutarlo y luego se las entregaba al operador. Y después tenía que esperar a que se agrupara con otros programas. A veces había que esperar horas, incluso días.

27:58 - Joy Lisi Rankin

La relación entre el tiempo compartido, BASIC, Dartmouth y las computadoras GE es fundamental para que se pusiera en marcha lo que yo llamo una era de computación personal antes de las computadoras sociales y las redes sociales, mucho antes de Facebook. General Electric fácilmente logró usar lo que aprendió de este sistema de tiempo compartido que diseñó Dartmouth, y lo adaptó a su propio negocio para construir rápidamente una industria de servicios de tiempo compartido mundial. Creo que en algún momento de 1970 tenía 100 mil usuarios de tiempo compartido solo en Europa. Así que este fue un negocio sustancial para ellos durante toda la década de los 70 y comienzos de los 80.

28:44 - Presentadora

A pesar del éxito de la GE-225 y de la línea de las doscientos que vino después, General Electric vendió su departamento de mainframes a Honeywell en 1970. Pero sí decidieron conservar su negocio de tiempo compartido, que siguió siendo rentable durante muchos años.

29:08 - Presentadora

Ralph Cordiner finalmente lo entendió, pero tal como vimos en el episodio anterior con la creación de la minicomputadora en Data General, a menudo se necesita un equipo de rebeldes tenaces y soñadores, y algunos ejecutivos con amplitud de criterio para diseñar la computadora del mañana. Porque, a veces, el orden establecido de las cosas no se imagina el mundo posible. Abrir el proceso de toma de decisiones para dar participación a otras partes puede tener resultados sorprendentes y maravillosos.

29:41 - Presentadora

En nuestro próximo episodio, empezaremos donde se quedó la GE-225 para hablar de cómo inspiró a toda una nueva generación de programadores, para iniciar la revolución de la computación personal, que a su vez nos inspira en la actualidad. Command Line Heroes en español es un podcast original de Red Hat. Si quieres leer excelentes documentos de investigación sobre el equipo que diseñó la GE-225, visita redhat.com/commandlineheroes Hasta la próxima, sigan programando.

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Sobre el podcast

Command Line Heroes en español cuenta las épicas historias reales de cómo los desarrolladores, programadores, hackers, geeks y rebeldes de código abierto están revolucionando el panorama tecnológico. Presentado por Red Hat, este podcast se basa en el galardonado programa en inglés del mismo nombre.

Presentado por Red Hat

Durante 25 años, Red Hat ha llevado tecnologías de código abierto a la empresa. Desde el sistema operativo hasta los contenedores, creemos en la construcción conjunta de una mejor tecnología y celebramos a los héroes anónimos que están reinventando nuestro mundo desde la línea de comandos.

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