El año pasado, anunciamos que Verizon y Red Hat se habían unido para ofrecer una solución híbrida de edge computing móvil (MEC) con Verizon 5G Edge y Red Hat OpenShift, un enfoque novedoso para fusionar las redes públicas 5G con AWS Wavelength y las privadas 5G con AWS Outposts en una única malla informática utilizando Kubernetes.

Hoy, les presentamos una nueva capa de abstracción en el MEC híbrido multicloud. Las empresas buscan más opciones en sus implementaciones de edge computing, y consideramos que las opciones en cuanto a geografía física, tipo de red y proveedor de nube revisten igual importancia.

Si bien nos centramos principalmente en la arquitectura de Red Hat OpenShift durante re:Invent en sí, queríamos tomarnos el tiempo para destacar la teoría detrás de las razones para elegir el MEC híbrido a través de tres aspectos fundamentales:

  1. el MEC aporta lo mejor de las recientes optimizaciones informáticas y de red

  2. el diseño subyacente de Red Hat OpenShift posee una flexibilidad intrínseca para adaptarse a las arquitecturas y las tecnologías más recientes

  3. las empresas pueden aprovechar el MEC híbrido para rediseñar la totalidad de sus cadenas de valor

Red Hat OpenShift en el extremo de la red 5G

Con Red Hat OpenShift en Verizon 5G Edge, las empresas pueden implementar aplicaciones de baja latencia de forma flexible, cuando lo soliciten y en cualquier lugar a través de más de 13 ubicaciones geográficas (por ejemplo, en las zonas de Wavelength) de la red pública y ampliarlas a una cantidad ilimitada de ubicaciones en sus redes privadas gestionadas.

Red Hat OpenShift contribuye a estandarizar la experiencia de los desarrolladores y el uso de las aplicaciones en cualquier ubicación de Verizon 5G Edge Y, lo que quizás sea aún más importante, los clientes de Verizon 5G Edge pueden trabajar con sus implementaciones desde un solo panel de control con Red Hat Advanced Cluster Management for Kubernetes (ACM) y así optimizar las operaciones. Además, con Red Hat OpenShift, y gracias al trabajo previo de integración realizado con una amplia lista de partners de Red Hat, disponen de las mismas herramientas para desarrollar, gestionar e implementar sus aplicaciones. Es más, las experiencias siguen siendo uniformes, incluso cuando Verizon 5G Edge se expande a nuevas zonas geográficas o nuevos proveedores de nube.

Para las empresas es una gran noticia: la capacidad de reducir la latencia de las experiencias que ofrecen de forma simultánea tanto en las redes privadas como en las públicas les permitirá rediseñar las aplicaciones en varios aspectos, como las arquitecturas de datos o las experiencias personalizadas que se pueden ofrecer gracias a los diseños de aplicaciones cada vez más geodistribuidos. Mediante esta arquitectura de edge computing híbrido, por ejemplo, una empresa de logística podría conectar su flota y sus sucursales a través de una misma malla informática, lo que se traduciría en una mayor rentabilidad y facilidad de implementación. 

Además, las empresas pueden aprovechar las oportunidades para transformar no solo la nube en sí, sino también los recursos que la rodean. Es posible eliminar la intervención de intermediarios en el hardware específico y trasladarlo a la nube, lo que permitirá disponer de conjuntos de dispositivos cada vez más flexibles, ligeros y dinámicos.

El futuro de las aplicaciones de edge computing no se limita a nuevos patrones de infraestructura o incluso a nuevos modos de inteligencia de red impulsada por la tecnología 5G. Creemos, más bien, que se trata de diseñar una malla informática desde la nube hasta el extremo de la red, tanto en las redes públicas como en las privadas para unificar la experiencia de las aplicaciones en el marco de una misma arquitectura. Mediante el uso de Red Hat OpenShift, Verizon ha comenzado a explorar cómo podría ser posible una experiencia de este tipo.

Pero, ¿cómo se gestó la tecnología del extremo de la red móvil en primer lugar?

La adopción del edge computing

Con la llegada de las redes 5G de alta velocidad, las empresas comenzaron a adoptar el edge computing como nunca. Pero no siempre fue así.

En la última década, a medida que el uso de dispositivos móviles exigía volúmenes de datos cada vez mayores, menor latencia y la máxima confiabilidad, los paradigmas sobre las redes quedaban muy por detrás del ritmo de las demandas de los clientes.

Para afrontar este desafío, los proveedores de servicios en la nube adoptaron dos enfoques complementarios: acercar la informática al usuario final; y la red, a sus dispositivos downstream. A modo de ejemplo, las redes de distribución de contenidos (CDN) utilizaron sus puntos de presencia con mayor densidad para enriquecer los recursos de almacenamiento, que de otro modo serían estáticos, con capacidades de función como servicio (FaaS). Si bien esto ha permitido crear modelos de implementación cada vez más ligeros para la computación y el almacenamiento, el comportamiento no determinista de la red todavía puede generar problemas de latencia para las FaaS basadas en el edge computing.

Es aquí donde las optimizaciones de red empezaron a desempeñar un papel similar. Así como los servicios de interconexión acercaban topológicamente el extremo de la red de una empresa a la nube, algunas soluciones como AWS Global Accelerator desarrollaron enfoques útiles para mejorar el rendimiento según se necesite. En lugar de acercar la informática al usuario, los servicios podrían acercar a este a la red.

Aunque ambas soluciones aportan un enorme valor a las arquitecturas de los clientes, ninguna de ellas se posiciona como la solución de mayor rendimiento para el ámbito de los dispositivos móviles. En un mundo en el que la gran mayoría de la latencia se consume en la interfaz aérea, solo un servicio desarrollado por el operador podría ofrecer verdaderamente el rendimiento de un acelerador de red con la flexibilidad informática del extremo.

El extremo de la red móvil se ha convertido en una de las oportunidades más atractivas hasta la fecha. Los desarrolladores lograron obtener mayor flexibilidad utilizando Verizon 5G Edge, una plataforma de cloud computing que trabaja con tiempos inmediatos, para ampliar los entornos de nube privada virtual (VPC) que ya poseían hasta el extremo de las redes públicas 5G con un único panel de control para la gestión de cargas de trabajo en el extremo y fuera de él. Con estos entornos informáticos de pago por uso a los que se accede cuando se lo solicita, crearon soluciones para el análisis de multitudes, el mantenimiento predictivo y la tecnología de mejora de la visión para personas con discapacidad visual, por citar algunos ejemplos. 

Sin embargo, aún les resta replicar la misma experiencia de la nube pública en un modelo relacionado de edge computing: llevar los entornos VPC al extremo de las redes 5G privadas. ¿Por qué puede ser importante?

En la actualidad, cuando las empresas diseñan flujos de trabajo de aplicaciones, suelen introducir inadvertidamente espacios informáticos aislados que restringen a las arquitecturas de aplicaciones (como Kubernetes) a un entorno determinado y un ámbito geográfico específico. Pero, ¿y si hubiera una forma de reutilizar los elementos tolerantes a la latencia (por ejemplo, el plano de control) y distribuir aquellos que requieren baja latencia para funcionar dentro de un único clúster informático, a través de redes públicas y privadas separadas por miles de kilómetros?

Red Hat OpenShift es ideal para el edge computing

Al utilizar Red Hat OpenShift en una arquitectura de la nube, una de las abstracciones de software más fundamentales es la noción de MachineSets. Al determinar la cantidad deseada de nodos para un clúster, los MachineSets controlan la gestión de máquinas, que a su vez gobierna los recursos subyacentes (es decir, las máquinas virtuales) disponibles en la actualidad.

Del mismo modo que los ReplicaSets mantienen un conjunto estable de pods en los entornos tradicionales de Kubernetes, los MachineSets proporcionan una representación del hardware físico subyacente, que incluye el proveedor de la nube, la imagen y otras características del nodo lógico.

Machine API Operator

Lo mejor y más importante de los MachineSets es que, si bien cada objeto de máquina puede ser único para un determinado proveedor de nube o modelo de implementación, en conjunto, los MachineSets pueden abstraer las complejidades de la propia red. Veamos, por ejemplo, la siguiente implementación presentada en re:Invent 2021: Build & deploy applications faster with Red Hat OpenShift Service.

Red Hat OpenShift MachineSets

Un ejemplo de las maneras en las que Red Hat OpenShift puede simplificar la implementación es la alta disponibilidad. Por lo general, si se cuenta con un solo proveedor de nube, como AWS, una arquitectura de alta disponibilidad puede constar de MachineSets en cada una de las tres o más zonas de disponibilidad (AZ) de una región, lo que implica que haya más dominios sujetos a fallas.

Si a esto le agregamos el mundo del MEC híbrido, cada extremo, tanto en el MEC público (por ejemplo, AWS Wavelength) como en el MEC privado (por ejemplo, AWS Outposts), también podría verse sujeto a fallas. De esta forma, podemos crear instancias de MachineSets adicionales en cada una de estas zonas de edge computing sin ninguna complejidad creciente. Con Red Hat OpenShift, la inclusión del extremo no requiere más que la escritura de otro archivo de manifiesto de implementación, incluso si las especificaciones de infraestructura subyacentes corresponden a zonas separadas por más de 1000 millas.

Para probar que el diseño funcionaba, de hecho, creamos un clúster de Red Hat OpenShift en tres zonas de disponibilidad en el norte de Virginia, zonas de Wavelength en Nueva York y Boston, y un Outpost dedicado en Texas. Todo ello con menos de 200 líneas de YAML (otro lenguaje de marcado).

Esta es solo una de las situaciones en las que Red Hat OpenShift puede hacer que la organización, que cada vez presenta mayor complejidad, sea más fluida. Los MachineSets pueden utilizarse en varios proveedores de nube y en otras nubes para agregar topologías del extremo. Siempre que haya una conexión directa al plano de control en los otros proveedores de nube a través de Internet, esta extensión puede incluso realizarse como parte del mismo clúster, lo que reduce aún más la sobrecarga operativa.

Utilice Verizon 5G Edge con Red Hat OpenShift hoy mismo

No se puede negar que el borde móvil está aún en sus comienzos. Aun así, el año pasado Verizon recibió más de 100 propuestas de 22 países para nuestro desafío 5G Edge Computing Challenge, en las cuales se demuestra lo que puede hacer el extremo de la red móvil cuando se aplica a la atención médica, el comercio minorista, los juegos y más.

La presencia de Verizon 5G Edge continúa en aumento y algo se mantiene sin variaciones: en los procesos de modernización de las aplicaciones empresariales de los próximos años, el traslado al extremo de la red ya no será una opción. Por el contrario, el extremo continuará condensando un conjunto ilimitado de permutaciones a medida que los clientes exploren las arquitecturas que mejor se adapten a sus necesidades.

Para obtener más información sobre Red Hat OpenShift en Verizon 5G Edge, lea acerca de los fundamentos de la infraestructura o únase a nosotros en el MWC de Barcelona de este año.


Sobre los autores

Vijay Chintalapati has been with Red Hat since 2014. Over the years, he has helped numerous customers and prospective clients with deep expertise in OpenShift, automation and middleware offerings from Red Hat.

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