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Hace más de una década, el lanzamiento de los servicios de nube pública marcó el comienzo de una gran reestructuración de las arquitecturas de TI. Fue un proceso de evolución natural: los primeros servicios de SaaS surgieron a fines de la década de 1990; y las máquinas virtuales, que existían desde los años 70, empezaron a utilizarse para optimizar los recursos de los servidores físicos, lo que aumentó su popularidad. Sin embargo, ambas tecnologías innovadoras seguían basándose en las infraestructuras de TI tradicionales y trabajando con sistemas físicos en salas de servidores y centros de datos.

La nube pública introdujo un nuevo tipo de arquitectura descentralizada con servicios integrados y catálogos de autoservicio, cuya adopción cambió la naturaleza de la infraestructura de TI. Según el informe de Red Hat 2021 Global Tech Outlook, la mayoría de los clientes cuenta con una estrategia que implica el uso de una o más nubes públicas, y un 17 % se basa en una estrategia de nube privada.

Sin embargo, estos servicios también suponen otros desafíos para los administradores de sistemas y los líderes de TI, quienes planifican los proyectos o administran el presupuesto. Esto se debe a que lo mismo que facilita la adopción de la nube es lo que dificulta tanto su gestión.

El surgimiento de la nube

Cuando surgió la primera nube pública en 2006, comenzamos a ver grandes cambios en la forma en la que las empresas abordaban la TI. Las aplicaciones podían desarrollarse e implementarse en recursos totalmente ajenos a la infraestructura física de la empresa. Además, los sistemas se adquirían e implementaban en el centro de datos a una velocidad y magnitud impensadas.

Un aspecto importante de la nube pública (y ahora de los contenedores) es que acaban con muchas de las preocupaciones y las planificaciones que implican las infraestructuras físicas. Muchas de las funciones, como la conexión en red y el almacenamiento, se pueden gestionar fácilmente desde la nube. Además, como es tan fácil de usar y posee una configuración muy sencilla, es posible trasladar sin problema los nuevos proyectos a este tipo de entorno.

Sin embargo, el hecho de poder implementar con facilidad estos servicios, además de acceder a ellos en cualquier momento, es un arma de doble filo. Algunos de los aspectos que facilitan la implementación de nuevas instancias también dificultan su gestión debido a la falta de un sistema de control centralizado, como la configuración de la autenticación de los usuarios y los servicios en diferentes nubes o la gestión del acceso a los datos y su seguridad. Incluso, la arquitectura distribuida y compleja de la nube dificulta las tareas administrativas más sencillas, como la ejecución de parches.

Esto sucede por varias razones, pero algunas de las más comunes son las siguientes:

  • Cada proveedor de nube posee sus propias herramientas, por lo que no hay uniformidad entre sus procesos de gestión.

  • Hay problemas con el traslado de las cargas de trabajo a la nube o entre sus instancias.

  • La identificación y la gestión del uso de los recursos dentro de las nubes, lo cual incluye aquellos que no se utilizan.

  • La gestión de las imágenes de base.

  • La definición del sistema de conmutación por error.

  • La implementación de políticas de seguridad, lo cual abarca desde el acceso de los usuarios, la aplicación de los CVE a los sistemas con puntos vulnerables hasta la configuración de la seguridad de las instancias.

La estandarización es uno de los aspectos del enfoque tradicional de los centros de datos que aún se aplica a los entornos de nube. 

Estandarice los sistemas y simplifique las operaciones

HCI-General-Blog-thumbnail.pngLos entornos informáticos distribuidos son complejos por naturaleza. Si logra simplificarlos, aumentará la eficiencia operativa, mejorará la implementación de medidas de seguridad y optimizará el uso de los recursos, lo cual le permitirá controlar los gastos de la nube.

Los tres objetivos principales de los entornos operativos estándar (SOE) son:

  • Mejorar la seguridad

  • Simplificar los procesos de mantenimiento

  • Automatizar las tareas habituales de gestión

Los SOE suelen determinar el sistema operativo, la configuración necesaria y las aplicaciones o los servicios en una imagen que se utiliza para llevar a cabo una implementación masiva en varias infraestructuras, como las máquinas virtuales, la nube o incluso los contenedores.

Si utiliza un SOE, podrá aprovechar las herramientas integradas para los proveedores de nube y las de gestión externas (p. ej.: Red Hat Insights), supervisar los desajustes de la configuración, buscar puntos vulnerables, aplicar correcciones o volver a realizar implementaciones, según sea necesario. Lo mejor es que podrá hacerlo de manera uniforme y con confianza, lo cual permitirá que sus equipos de TI ajusten sus infraestructuras cuando lo deseen.

Las fortalezas de los SOE reducen los desafíos que presenta la gestión de la nube, por eso la estandarización puede ser la estrategia ideal para su adopción.

Adopte un enfoque deliberado para la nube

Ya hablamos mucho sobre la necesidad de elaborar una estrategia de nube híbrida, y lograr explicar en qué consiste puede ser muy útil. Básicamente, implica adoptar un enfoque deliberado para incorporar nuevos entornos de nube con requisitos y resultados claramente definidos.

Una de las principales fortalezas de la nube es su flexibilidad. Sin embargo, la falta de organización a la hora de configurar las instancias e implementar las cargas de trabajo puede hacer que el entorno se vuelva más frágil y difícil de administrar, ya que es posible que surjan problemas de cumplimiento normativo y de gestión y configuración de los usuarios y los datos.

Gracias a la estandarización, la nube puede ofrecerle la flexibilidad que necesita para aplicar cambios y ajustar los sistemas con mayor rapidez, sin experimentar tiempo de inactividad o interrupciones del servicio.

Su infraestructura seguirá creciendo e incorporará no solo la nube, sino otras tecnologías innovadoras, como la inteligencia artificial y el edge computing, por lo que será fundamental que cuente con una base estable y flexible. 

Si bien la estandarización es un enfoque tradicional, puede ser la mejor estrategia de nube para su empresa.


About the author

Deon Ballard is a product marketing manager focusing on customer experience, adoption, and renewals for Red Hat Enterprise Linux. Red Hat Enterprise Linux is the foundation for open hybrid cloud. In previous roles at Red Hat, Ballard has been a technical writer, doc lead, and content strategist for technical documentation, specializing in security technologies such as NSS, LDAP, certificate management, and authentication / authorization, as well as cloud and management.