Por lo general, los clientes de Red Hat Enterprise Linux (RHEL) desean obtener la última versión cada vez que buscan actualizar su stack de aplicaciones, si quieren implementar las actualizaciones de seguridad más recientes o si se acerca el final del ciclo de vida de RHEL (como es el caso de RHEL 7, cuyo final del período de mantenimiento será el 30 de junio de 2024). Esta es la primera publicación de una serie de artículos sobre actualizaciones de RHEL con los que esperamos ayudarlo a planificar futuras actualizaciones. Comenzaremos conr un breve análisis sobre las actualizaciones integradas de RHEL.

Los problemas que resuelven las actualizaciones integradas

Las actualizaciones siempre han requerido hacer una instalación nueva del sistema operativo y volver a implementar todas los stacks de aplicaciones, las bases de datos y las configuraciones. Las actualizaciones integradas resuelven este problema y conservan los flujos de trabajo actuales de los clientes. Primero, veamos los casos en los que las actualizaciones integradas son la opción adecuada para las empresas en comparación con las instalaciones nuevas.

Actualizaciones integradas versus instalaciones nuevas

En muchos casos, los administradores de sistemas con menos experiencia son quienes realizan las actualizaciones integradas. Si no hay configuraciones complejas o inusuales en sus sistemas, simplemente se ejecuta algunos comandos en todas las máquinas que deben actualizarse, se revisa el informe de análisis antes de la actualización y se ejecuta todas las correcciones sugeridas si es necesario.

Conservación de las configuraciones

Conservar el control sobre la aplicación instalada es una de las funciones más importantes de las actualizaciones integradas. Se puede especificar los repositorios personalizados que se usarán durante la actualización para extender el proceso. El escribir actores personalizados Leapp también puede ser útil para migrar aplicaciones de terceros con configuraciones específicas. Las empresas que buscan modernizar su entorno se beneficiarán de este control, ya que les permitirá ocuparse de los requisitos de las aplicaciones personalizadas. Por último, se puede automatizar cualquier paso de corrección indicado antes del proceso de actualización con los playbooks de Ansible.

Reducción de la necesidad de habilidades avanzadas

No es necesario contar con un conocimiento previo de las configuraciones del sistema actual o las aplicaciones instaladas para las actualizaciones integradas, por lo que los administradores con nivel básico pueden llevarlas a cabo. Se disminuye el riesgo de eliminar accidentalmente aplicaciones o configuraciones gracias a la ejecución del análisis antes de la actualización y la aplicación de las correcciones sugeridas. El administrador solo debe tener la capacidad de comprender la información del informe.

Conservación de las suscripciones

Todas las suscripciones a RHEL siguen funcionando, ya que no se eliminan datos de ninguna de las que ya posee durante una actualización integrada.

Ahorro de tiempo y recursos

Claramente, se ahorra tiempo y recursos valiosos con las actualizaciones integradas, dado que resultan convenientes para prolongar la vida útil del hardware actual mientras se moderniza todo el entorno.

Reducción de la incertidumbre

El análisis antes de la actualización es una herramienta útil por sí sola. Si un cliente no está seguro, puede ejecutar el análisis para obtener un inventario de los paquetes instalados en el sistema con posibles rutas de actualización y sugerencias de corrección, lo cual sirve a la hora de decidir el método adecuado para actualizar las aplicaciones.

Instalaciones nuevas

Se borran todos los datos del sistema cuando realiza una instalación nueva de RHEL, incluyendo las aplicaciones y las configuraciones, lo cual supone enormes costos operativos y requiere experiencia adicional durante la implementación.

Eliminación de la configuración actual

Se eliminan las configuraciones durante la instalación, y volver a aplicarlas puede llevar mucho tiempo, en especial si no utiliza las funciones de automatización que se encuentran en productos como Red Hat Ansible Automation Platform.

Tiempo y costos adicionales

Debe reinstalar el sistema operativo (SO) en posiblemente cientos o miles de máquinas, lo cual incluye volver a implementar todo el stack de aplicaciones. Este trabajo adicional se traduce en recursos y tiempo.

Nueva suscripción de las máquinas

Las máquinas eliminadas no tienen la capacidad de conservar las suscripciones a RHEL que ya posee durante la instalación, por lo que deberá volver a suscribirse con cada una para que funcionen correctamente.

¿Hay algún caso en que las instalaciones nuevas sean ideales?

Las instalaciones nuevas presentan ventajas cuando realiza la transición a un nuevo hardware, tiene un nuevo stack de aplicaciones o desea obtener nuevas funciones de gestión y automatización. Los proyectos nuevos (proyectos que no se basan en trabajos anteriores), por ejemplo, pueden ser un caso práctico ideal para las instalaciones nuevas. 

Disponibilidad y versiones compatibles

Cuando realiza actualizaciones desde la interfaz de línea de comandos, todos los paquetes requeridos se pueden instalar a través de dnf o yum si instala leapp-upgrade, un paquete virtual proporcionado en todos los sistemas RHEL en los que Leapp está disponible. Luego, el comando leapp utiliza sus subcomandos para crear el informe antes de la actualización, después de lo cual se podrán actualizar las aplicaciones.

Los clientes también pueden ejecutar el análisis antes de la actualización en Red Hat Satellite, donde gestionan sus máquinas. También se pueden actualizar todas las máquinas al mismo tiempo en la interfaz de usuario después de realizar la evaluación y corregir los riesgos analizados. Consulte Leapp in Satellite para obtener más información.

Hay varias versiones de RHEL disponibles para las actualizaciones. Para obtener una lista completa y actualizada de todas las rutas de actualización compatibles, dé un vistazo a Supported in-place upgrade paths for Red Hat Enterprise Linux. La lista se actualiza con cada nueva versión de RHEL.

Con respecto al soporte en nubes públicas, ofrecemos actualizaciones integradas para instancias según el consumo (PAYG) en Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure y Google Cloud Platform con Red Hat Update Infrastructure (RHUI). También admitimos actualizaciones para las instancias en las que usa su propia suscripción (BYOS) en todas las nubes públicas que requieren Red Hat Subscription Manager para una suscripción a RHEL.

Un aspecto que debe tener en cuenta es que no es posible realizar actualizaciones directas en varias versiones principales (p. ej., RHEL 6 a RHEL 8). Para pasar de la versión 6 a la 8, debe actualizar primero a RHEL 7 y luego a RHEL 8.

Los detalles exactos de las arquitecturas y los productos compatibles, con información sobre la manera de implementar las actualizaciones, se pueden encontrar en la siguiente documentación:

Resumen

Las actualizaciones integradas pueden resolver varios problemas de reimplementación y ahorrar costos y tiempo. Si bien las instalaciones nuevas aún se pueden usar para proyectos nuevos, las actualizaciones integradas son la opción ganadora en los casos que requieren modernizar los entornos actuales. Estas actualizaciones también son un elemento fundamental del ecosistema de RHEL, por lo que su respaldo permanente y las innovaciones planificadas son necesarios.