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Cloud computing

¿Qué es una nube pública?

Una nube pública es un depósito de recursos virtuales —desarrollados a partir de hardware que pertenece y es operado por una empresa de terceros—, que se aprovisiona y asigna automáticamente a múltiples clientes a través de una infraestructura de autoservicio. Es una forma sencilla de escalar horizontalmente las cargas de trabajo que experimentan fluctuaciones inesperadas de las demandas.

Por lo general, las nubes públicas actuales no se implementan como una solución de infraestructura independiente, sino como parte de una mezcla heterogénea de entornos que genera más seguridad y rendimiento, menor costo y mayor disponibilidad de infraestructura, servicios y aplicaciones.


¿Qué hace que una nube sea pública?

Asignación de recursos

Los usuarios fuera del firewall del proveedor comparten los recursos virtuales y los servicios de nube que provienen del conjunto de infraestructuras, plataformas y sistemas de software del proveedor.

Acuerdos de uso

Los recursos se distribuyen en función de las necesidades, pero los modelos de pago según el consumo no son necesarios. Algunos clientes, como las instituciones de investigación que utilizan Massachusetts Open Cloud, usan las nubes públicas sin costo.

Gestión

Como mínimo, el proveedor mantiene el hardware por debajo de la nube, admite la red y gestiona el software de virtualización.

Por ejemplo, Lotte Data Communication Company (LDCC) diseñó una nube privada con Red Hat® OpenStack® Platform para integrar sus sistemas internos. Como su funcionamiento fue un éxito, LDCC empezó a ofrecer exactamente la misma infraestructura de nube a sus clientes. El mismo conjunto de tecnologías respalda ambos tipos de nube, pero los clientes de LDCC prefieren la nube pública porque los acuerdos de gestión, recursos y uso concuerdan con lo que hace que las nubes sean públicas.


¿Quién ofrece nubes públicas?

Cualquier persona puede ofrecer una nube pública; hay miles de proveedores en todo el mundo. Sin embargo, los que se detallan a continuación son algunos de los más importantes y conocidos en la actualidad.


¿Cómo funcionan las nubes públicas?

Las nubes públicas se configuran de la misma forma que las privadas. Ambas usan una serie de tecnologías para virtualizar los recursos en grupos compartidos, agregar un sistema de control administrativo a todo el entorno y crear funciones de autoservicio automatizadas. En conjunto, dichas tecnologías crean una nube que será privada, si proviene de sistemas reservados para las personas que los utilizan y gestionados por ellas; o pública, si se ofrece como un recurso compartido a varios usuarios. Por otro lado, la nube híbrida es una combinación de dos o más entornos interconectados de nubes públicas o privadas.

Para que la nube pueda funcionar, no basta con integrar toda esa tecnología, también debe integrase con la TI actual de los clientes, que es lo que posibilita el correcto funcionamiento de las nubes públicas. La conectividad depende de la tecnología a la que probablemente se le dé menos importancia: el sistema operativo. El software de automatización, gestión y virtualización que crea las nubes es un elemento fundamental del sistema operativo. La uniformidad, la confiabilidad y la flexibilidad del sistema operativo determinan qué tan sólidas son las conexiones entre los recursos físicos, los grupos de datos virtuales, el software de gestión, los scripts de automatización y los usuarios.

Si el sistema operativo es open source y está diseñado para las empresas, la infraestructura en la que se encuentra una nube pública no solo ofrece la confiabilidad suficiente para actuar como una base adecuada, sino también la flexibilidad necesaria para expandirse. Por eso, nueve de las diez principales nubes públicas se ejecutan en Linux, y Red Hat Enterprise Linux es la suscripción comercial de Linux más implementada en las nubes públicas.


¿Cómo se utilizan las nubes públicas?

Una nube pública es, quizás, la implementación de nube más sencilla que existe. Si un cliente requiere más recursos, plataformas o servicios, solo tiene que pagar a un proveedor de nube pública por hora o por byte para acceder a lo que necesita, cuando lo necesita. La infraestructura, el potencial de procesamiento en bruto, el almacenamiento o las aplicaciones basadas en la nube se virtualizan desde el hardware del proveedor, se agrupan en lagunas de datos, se organizan mediante un software de gestión y automatización, y se transmiten al cliente a través de Internet o de una conexión de red específica.

Piénselo de esta manera. El cloud computing es el resultado de una infraestructura desarrollada meticulosamente, así como las empresas actuales de servicios de electricidad, agua y gas son el resultado de años de desarrollo en infraestructura. El cloud computing está disponible gracias a las conexiones de red, del mismo modo que los servicios públicos han estado a disposición de los usuarios gracias a las redes de tuberías subterráneas.

Los propietarios y arrendatarios no necesariamente son dueños del agua que sale de sus tuberías, no supervisan las operaciones de la planta que genera la electricidad que alimenta sus electrodomésticos, ni deciden cómo obtener el gas que calefacciona sus hogares. Estos propietarios y arrendatarios solo establecen un acuerdo, utilizan los recursos y pagan por lo que usan durante una determinada cantidad de tiempo.

El cloud computing público es muy similar. Los clientes no son dueños de los gigabytes de almacenamiento de datos que utilizan; no gestionan las operaciones en la granja de servidores donde se encuentra el hardware; y tampoco deciden cómo proteger o mantener sus plataformas, aplicaciones o servicios basados en la nube. Los usuarios de la nube pública simplemente establecen acuerdos, utilizan los recursos y pagan por lo que usan.


Las nubes públicas en los entornos híbridos

En las empresas, ha disminuido la adopción de distribuciones solo de nube pública o privada y ha aumentado la de soluciones de entornos híbridos, lo que incluye infraestructuras de nube pública y privada, virtualización y equipos sin sistema operativo. Esto permite que cada entorno aproveche a minimizar las desventajas de otro.

Migrating clusters public cloud

Por ejemplo, imagine qué sucedería si una empresa ejecutara todas las cargas de trabajo en un solo clúster virtual. Ese clúster funcionaría a plena capacidad, lo que daría como resultado tiempos de respuesta deficientes, y los equipos de operaciones recibirían una avalancha de llamadas o solicitudes de soporte por parte de dueños de aplicaciones enojados. Esta situación se podría resolver implementando otro clúster virtual y automatizando el equilibrio de las cargas de trabajo entre los dos. Así es como se empieza a generar un entorno híbrido.

Migrating cluster to cells public cloud

La empresa podría expandir su cartera de productos de infraestructura para incluir una nube privada de infraestructura como servicio (IaaS), como Red Hat® OpenStack® Platform. Las cargas de trabajo que no necesitan ejecutarse en una infraestructura virtual podrían trasladarse a la nube privada de IaaS, lo cual ahorraría dinero y aumentaría el tiempo de actividad de la carga de trabajo.

Migrating cells to regions public cloud

Para reducir la deficiencia en los tiempos de respuesta a los usuarios de la nube que se encuentran a miles de kilómetros de distancia, la empresa podría asignar algunas cargas de trabajo a las nubes públicas en regiones cercanas. Esto permitiría que la empresa controle los costos y mantenga una alta disponibilidad.


¿Por qué elegir Red Hat?

Porque la mayoría de las empresas no pueden darse el lujo de consagrar el 100% de su negocio a un solo entorno, ya sea de nube pública o privada. No obstante, incluso en un entorno híbrido, los desarrolladores no pueden distraerse con interfaces de programación de aplicaciones (API) e incompatibilidades de marcos de integración al migrar cargas de trabajo. Los desarrolladores necesitan estar seguros de que sus aplicaciones se ejecutarán de la misma forma en cualquier entorno.

Si su estrategia de nube híbrida incluye una nube pública, estamos listos para ayudarlo con un ecosistema de cientos de Proveedores certificados Red Hat® de nubes y servicios, lo cual incluye la mayoría de los que figuran en el Cuadrante mágico de Gartner sobre la infraestructura de nube como servicio. Hemos diseñado nuestra plataforma de contenedores, Red Hat OpenShift Online, para ayudarlo a diseñar, implementar y expandir las aplicaciones nativas de la nube en una nube pública. Es esta coherencia la que permite vincular entornos híbridos exitosos para que usted pueda implementar la estrategia de nube que mejor se adapte a sus necesidades, tiempos y requisitos.

Todas las maneras de obtener una nube pública

Encuentre algún proveedor de nube o de servicios que utilice la infraestructura de Red Hat para diseñar entornos de nube, o certifíquese para hacerlo usted mismo.

Utilice sus suscripciones en la nube pública. Con Red Hat Cloud Access, puede utilizar sus suscripciones en una nube pública y, al mismo tiempo, mantener su relación con Servicios de soporte global Red Hat.

Red Hat Enterprise Linux

Un entorno operativo estándar para todo lo que su empresa hace en cada entorno en el que opera. Está certificado para ejecutarse en algunos de los proveedores de nube pública más grandes del mundo.

Red Hat Gluster Storage

Almacenamiento versátil y multipropósito para los contenedores que se ejecutan en la nube pública.

Red Hat Openshift

Empaquete y aísle las aplicaciones (con todo su entorno de tiempo de ejecución) en la nube pública. Considérelo de la siguiente manera: cualquier aplicación en cualquier entorno, en cualquier nube.

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