Cloud computing

¿Qué es una nube pública?

Una nube pública es un depósito de recursos virtuales —desarrollados a partir de hardware que pertenece y es operado por una empresa de terceros—, que se aprovisiona y asigna automáticamente a múltiples clientes a través de una infraestructura de autoservicio. Es una forma sencilla de escalar horizontalmente las cargas de trabajo que experimentan fluctuaciones de demanda inesperadas.

Las tendencias de implementación de nube han cambiado drásticamente desde que las empresas comenzaron por primera vez a adoptar en masa capacidades de nube pública a comienzos del siglo 21. Sin embargo, las distribuciones de nube híbridaestán reemplazando rápidamente la tendencia en implementación de nube exclusivamente privada o pública que predominó hasta 2015, en gran parte, porque los entornos híbridos permiten que las empresas personalicen una cartera escalable, flexible y segura.

Las nubes públicas actuales, por lo general, no se implementan como una solución de infraestructura independiente, sino como parte de una mezcla heterogénea de entornos que genera más seguridad y rendimiento, menor costo y mayor disponibilidad de infraestructura, servicios y aplicaciones.

Acuerdos de uso

A los usuarios se les cobra en función de modelos basados en el consumo, un acuerdo que concede a los usuarios el derecho a acceder a recursos y servicios cuando los necesitan.

Asignación de recursos

Todos los recursos virtuales y servicios de nubes de usuarios provienen de la infraestructura, las plataformas y el software del proveedor.

Administración

Como mínimo, el proveedor mantiene el hardware por debajo de la nube, admite la red y administra el software de virtualización.


¿Cómo funcionan las nubes públicas?

Una nube pública es, quizás, la implementación de nube más sencilla que existe; cuando un cliente necesita más recursos, plataformas o servicios, simplemente paga a un proveedor de nube pública por hora o por byte para acceder a lo que necesita cuando lo necesita. La infraestructura, el potencial de procesamiento en bruto, el almacenamiento o las aplicaciones basadas en la nube se virtualizan desde el hardware del proveedor, se agrupan en lagunas de datos, se orquestan mediante software de gestión y automatización y se transmiten al cliente a través de Internet o de una conexión de red específica.

Piénselo de esta manera. El cloud computing es el resultado de una infraestructura meticulosamente desarrollada, de igual modo que la electricidad, el agua y el gas son el resultado de años de desarrollo de infraestructura. El cloud computing está disponible gracias a conexiones de red, de igual modo que los servicios públicos se pusieron a disposición de los usuarios gracias a redes de tuberías subterráneas.

Los propietarios y arrendatarios no necesariamente son dueños del agua que sale de sus tuberías, no supervisan las operaciones de la planta que genera la electricidad que alimenta sus electrodomésticos, ni deciden cómo obtener el gas que calefacciona sus hogares. Estos propietarios y arrendatarios solo establecen un acuerdo, utilizan los recursos y pagan por lo que usan durante una determinada cantidad de tiempo.

El cloud computing público es muy similar. Los clientes no son dueños de los gigabytes de almacenamiento donde sus datos están copiados por seguridad, no administran las operaciones en la granja del servidor donde vive el hardware, ni deciden cómo proteger o mantener sus plataformas, aplicaciones y servicios basados en la nube. Los usuarios de la nube pública solo establecen un acuerdo, utilizan los recursos y pagan por lo que usan durante una determinada cantidad de tiempo.


Las ventajas y desventajas de las nubes públicas

Una nube pública ofrece muchas ventajas, como la posibilidad de reemplazar los gastos de capital por gastos operativos; modernizar las aplicaciones cuando los recursos del centro de datos son limitados; obtener acceso a una gran variedad de lenguajes, herramientas y servicios; incrementar la agilidad entre los equipos de desarrollo y operaciones, y proporcionar recursos ilimitados sin demasiadas responsabilidades de administración. Sin embargo, esto no quiere decir que la nube pública no presente desventajas. Hay muchos riesgos que surgen de externalizar los datos y su gestión a un tercero.

Las empresas deben tener en cuenta el cumplimiento y la gestión. Al desconocer qué usuarios, grupos, datos, aplicaciones y paquetes residen en la infraestructura también desconocida, la empresa es incapaz de identificar y minimizar los riesgos. Esto da lugar a varias preguntas:

  • ¿Cómo interactuarán las cargas de trabajo heredadas con la nube pública?
  • ¿Cuál es el plan de recuperación ante desastres para las cargas de trabajo y los datos alojados en la nube pública?
  • ¿Cuál es la estrategia de integración?
  • ¿Cuáles son los costos a largo plazo asociados a la nube pública?
  • ¿De qué manera una nube pública incidirá en el cumplimiento?

La nube pública tiene sus ventajas, que se obtienen, en gran medida, como parte de un portfolio de nube híbrida completo.


La nube pública en un entorno híbrido

Las empresas adoptan menos distribuciones solo de nube pública o privada y más soluciones de entornos híbridos, que incluyen equipos sin sistema operativo, virtualización e infraestructura de nube pública y privada. Esto permite que cada entorno aproveche a minimizar las desventajas de otro.

Por ejemplo, imagine qué sucedería si una empresa ejecutara todas las cargas de trabajo en un solo clúster virtual. Ese clúster funcionaría a plena capacidad, lo que daría como resultado tiempos de respuesta deficientes, y los equipos de operaciones recibirían una avalancha de llamadas o solicitudes de soporte por parte de dueños de aplicaciones enojados. Esta situación se podría resolver poniendo en marcha otro clúster virtual y automatizando el equilibrio de las cargas de trabajo entre los dos. Así es como se empieza a generar un entorno híbrido.

Migración de nube pública en clústeres
Migración de clúster a nube pública en celdas

La empresa podría expandir su portfolio de infraestructura para incluir una nube privada de infraestructura como servicio (IaaS) (como Red Hat® OpenStack® Platform). Las cargas de trabajo que no necesitan ejecutarse en una infraestructura virtual podrían migrarse a la nube privada de IaaS, lo que ahorraría dinero y aumentaría el tiempo de actividad de la carga de trabajo.

Para reducir la deficiencia en los tiempos de respuesta a los usuarios de la nube que se encuentran a miles de kilómetros de distancia, la empresa podría asignar algunas cargas de trabajo a las nubes públicas en regiones cercanas. Esto permitiría a la empresa controlar los costos y mantener una alta disponibilidad.

Migración de celdas a nube pública en regiones


Agregue y administre una infraestructura de nube

Las empresas que implementan nubes públicas como parte de sus soluciones de infraestructura híbrida deben mantener muchas cargas de trabajo en muchos entornos. Este es el motivo por el que muchas empresas deben aprovechar uno de los aspectos más importantes de cloud computing: la tecnología de administración y automatización. Las empresas pueden ahorrar tiempo y dinero identificando sistemáticamente y migrando automáticamente las cargas de trabajo —un proceso que, por lo general, se realiza de forma manual—. Elegir una herramienta de administración y automatización de nube (como Red Hat Ansible Automation) que permita ver el interior de las cargas de trabajo de todos los entornos brinda a la empresa aún más conocimientos sobre qué exactamente están ejecutando los usuarios, datos y paquetes, y dónde.


Seguridad de la nube pública

Las nubes públicas son adecuadamente seguras para muchos tipos de cargas de trabajo, pero no son adecuadas para todo. Hay ciertos riesgos intrínsecos que surgen de no ser propietario o no administrar los sistemas que alojan información, servicios y funciones empresariales. Y puede ser difícil validar el cumplimiento cuando no se está a cargo.

La seguridad es una de las principales preocupaciones para las empresas en un entorno de nube pública, pero estas preocupaciones pueden disminuir al implementar un entorno de nube híbrida. Las nubes híbridas permiten elegir dónde colocar las cargas de trabajo y los datos según el cumplimiento, las auditorías, las políticas o los requisitos de seguridad; de esta manera, protegen especialmente las cargas de trabajo sensibles en una nube privada y a la vez operan con cargas de trabajo menos sensibles en la nube pública.


¿Por qué Red Hat?

Porque la mayoría de las empresas no pueden darse el lujo de consagrar el 100% de su negocio a un solo entorno, ya sea de nube pública o privada. No obstante, incluso en un entorno híbrido, los desarrolladores no pueden distraerse con interfaces de programación de aplicaciones (API) e incompatibilidades de marcos de integración al migrar cargas de trabajo. Los desarrolladores deben confiar en que sus aplicaciones se ejecutarán de la misma forma en cualquier lado.

Si su estrategia de nube híbrida incluye la nube pública, estamos preparados para ayudarlo gracias a un ecosistema de más de 400 proveedores de nube y servicios certificados por Red Hat®incluida la mayoría de los que figuran en el cuadrante mágico de Gartner para infraestructura de nube como servicio—. Nuestro software de open source está diseñado para ofrecer escalabilidad, flexibilidad y eficiencia para permitirle ejecutar cualquier aplicación, en cualquier entorno y en cualquier nube. Hemos diseñado nuestra plataforma de contenedores, Red Hat OpenShift Online, para que pueda crear, implementar y escalar las aplicaciones nativas de la nube en una nube pública. Es esta coherencia la que genera entornos híbridos exitosos para que usted pueda implementar la estrategia de nube que mejor se adapte a sus necesidades, tiempos y requisitos.

Queremos ayudarlo a sacar el máximo provecho de sus inversiones actuales y a invertir de forma segura en aplicaciones para el futuro, a sabiendas de que pueden ejecutarse en cualquier lado. Integrar una base de open source estable en toda la nube lo ayudará a lograrlo.


Todas las maneras de obtener una nube pública

Los distribuidores, proveedores de servicios de gestión y partners que pueden ayudarlo a diseñar una nube pública.

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