Cloud computing

¿Qué es una nube privada?

Las nubes privadas son grupos de recursos virtuales, obtenidos de sistemas dedicados y administrados por las personas que los usan, que se pueden aprovisionar y asignar automáticamente a través de una interfaz de autoservicio.

Están definidas por configuraciones de privacidad y responsabilidades de gestión, no por ubicación ni propiedad. Siempre que los recursos estén dedicados a un cliente individual con acceso aislado, la infraestructura interna o externa podrá desarrollar nubes privadas.

Piense en estos términos: usted está ejecutando un sistema de asignación de recursos tradicional. Cuando una unidad de negocios solicita una implementación personalizada, su departamento de TI extrae recursos de sus sistemas físicos, los virtualiza y los bloquea como piezas de una máquina virtual (VM). Implementar una nube privada escalable a pedido implica consolidar esos recursos virtuales en grupos compartidos y definir parámetros de autoservicio mediante el software de gestión que está vinculado con herramientas de automatización. Si necesitara más recursos, puede comprar nuevo hardware interno o puede alquilar la infraestructura a un proveedor. Siempre que el hardware esté dedicado y administrado únicamente por usted, se puede considerar una nube privada, incluso si se encuentra ubicado físicamente en otro lugar.

En ambos ejemplos, usted es totalmente responsable de todos los costos en todo momento. Su personal administra y mantiene la infraestructura de nube subyacente. Usar nubes privadas que son propiedad de un tercero y no son parte de las instalaciones locales significa que no está comprando nuevo hardware, sino que simplemente lo alquila.


¿Por qué usar nubes privadas?

Las nubes privadas son la solución ideal para los líderes de TI que desean ofrecer recursos de la empresa a pedido, pero que no pueden (o no quieren) migrar a la nube pública. Esto puede deberse a políticas de seguridad, presupuestos, requisitos de cumplimiento o regulaciones, como aquellas que definen a los sectores del cuidado de la salud y los servicios financieros. Las empresas de estos sectores usan protocolos encriptados y firewalls para asegurar sus sistemas de TI, pero las nubes privadas aportan un nivel extra de seguridad, comparadas con las nubes públicas, ya que el acceso es limitado.

Invertir o no en infraestructura de nube privada también dependerá de las cargas de trabajo a las que se debe dar soporte. Las cargas de trabajo con estado y tradicionales reciben un buen soporte de los productos de virtualización de las empresas. Pero las cargas de trabajo sin estado y dispersas —que normalmente se encuentran en el desarrollo, la investigación y las telecomunicaciones (especialmente en la virtualización de las funciones de red)— reciben un mejor soporte de las nubes privadas.

Una vez que se alcanzan los límites de la infraestructura programada, es hora de virtualizar los recursos; cuando se alcanzan los límites de la virtualización, es el momento de desarrollar una nube privada.


Almacenamiento en nubes privadas

El almacenamiento es uno de los usos más conocidos de cloud computing, especialmente para los consumidores. El diseño fácil de usar de las empresas basadas en servicios, como Dropbox, OneDrive, iCloud y Google Drive, ha permitido naturalizar el uso del término "nube", incluso hasta alcanzar el estado de meme en 2016.

Sin embargo, para las empresas el almacenamiento en nube significa algo muy diferente. Big data y el Internet de las cosas (IoT) han dificultado la apreciación del valor de los datos hasta mucho después de que estos se hayan almacenados originalmente, ya que encontrar esos datos es la clave para revelar valiosas perspectivas empresariales o para desbloquear un nueva función de la aplicación. Incluso después de que las empresas deciden dónde almacenar sus datos en la nube (de forma local, externa, pública o privada), todavía tienen que decidir cómo los almacenarán. ¿Para qué sirven los datos que no se pueden encontrar?

Es normal almacenar datos en la nube mediante el uso del almacenamiento definido por software. El almacenamiento definido por software separa el software de almacenamiento del hardware para poder abstraer y consolidar la capacidad de almacenamiento en la nube. Le permite escalar más allá del tipo de componentes de hardware individuales con los que se creó su nube.

Dos de las soluciones de almacenamiento definido por software más conocidas son Ceph para datos estructurados y Gluster para datos no estructurados. Ceph es un sistema de almacenamiento programable y con enorme capacidad de escalabilidad que funciona bien con las nubes, especialmente aquellas nubes implementadas con OpenStack debido a su capacidad para unificar objetos, bloquear y almacenar archivos en un grupo de recursos. Gluster está diseñada para gestionar los requisitos del almacenamiento tradicional de archivos y es especialmente capaz de aprovisionar y gestionar el almacenamiento elástico para las aplicaciones basadas en contenedores.


Ventajas de las nubes privadas

Las nubes privadas son más que simples extensiones de una plataforma de virtualización: extraen una variedad de recursos informáticos y les proporcionan acceso controlado de autoservicio. Amplían las ventajas de la virtualización tradicional al proporcionar:

  • Más capacidad de infraestructura para gestionar grandes demandas informáticas y de almacenamiento
  • Servicios a pedido mediante el uso de interfaces de usuario de autoservicio y gestión basada en políticas
  • Asignación eficiente de recursos basada en las necesidades del usuario
  • Aumento de la visibilidad de los recursos en toda la infraestructura

Las nubes privadas reducen las instancias de uso insuficiente de la capacidad. Permiten a la empresa configurar y reconfigurar automáticamente los recursos de la forma que lo desee, ya que esos recursos no están restringidos por sus instalaciones físicas (gracias a la virtualización). Y las nubes privadas pueden proporcionar más seguridad que otras opciones de nube, según las políticas y prácticas de seguridad de la organización.

Hay mucho más para hacer con las nubes privadas